Impagos en los préstamos
Los impagos en los préstamos con garantía personal reflejan los problemas de solvencia de los clientes, que repercuten de forma directa en el negocio del prestamista causando gastos en tramites de recobro de deudas y aminorando beneficios.
En este sentido, el consumidor de préstamos personales se hace responsable del cumplimiento de sus obligaciones (amortización de la deuda contraída, intereses según convenio y comisiones bancarias) con el conjunto de sus bienes presentes y futuros.
Por todo esto, la entidad de crédito requiere al consumidor de préstamos justificantes de sus ingresos (nominas, renta de alquiler….), inventario de bienes o declaracion jurada de su patrimonio, con la finalidad de estudiar y analizar el riesgo de la operación, así como el limite del endeudamiento del interesado.
Si el pago del crédito sufre retrazos (al menos tres recibos impagados), la entidad acreedora reclamará las penalizaciones estipuladas en el contrato. Estas pueden ser los intereses de demora (superior al de los créditos tradicionales) y una comisión de cuotas impagadas.
En el peor de los casos y si no hay pacto alguno, la entidad tiene derecho a recobrar el importe prestado siguiendo la fórmula establecida en la Ley de Enjuiciamiento civil (embargo de bienes).
Si el crédito que solicitó cuenta con avalistas, la entidad afectada pude hacer responsable al avalista (uno o dos depende del tipo de préstamo) el pago del crédito moroso.

