Las sequía del crédito bancario parece haberse terminado para las grandes empresas
A pesar de la grave situación que impera en la economía del país, el Banco de España ha revelado datos que indican que la sequía crediticia parece haberse terminado, al menos para las empresas, ya que de acuerdo con este informe durante el primer trimestre de este año, las entidades financieras han concedido una mayor número de nuevos créditos pero únicamente para las grandes empresas, dejando a los autónomos, las pymes y las familias, aun sin posibilidad de acceder a una financiación.
El informe del Banco de España apunta que el crédito nuevo, cuyo importe está por encima del millón de euros para las empresas de mayor envergadura, ha registrado una tendencia a la alza incrementándose en un 6% entre los meses de enero y marzo de este 2012, y en comparación con el mismo lapso de tiempo, pero del año pasado. Se establece entonces que las entidades financieras otorgaron créditos de este tipo por una cantidad total que asciende a los 91.000 millones de euros.
Está subida resulta muy significativa considerando que en el ejercicio anterior se había registrado todo lo contrario, experimentándose incluso una fuerte caída en el crédito dirigido a las empresas del orden del 22%. Para muchos, esto solo pareciera un espejismo, ya que el sector financinero español ha establecido que el crédito continuara cerrado en todos los estratos hasta en tanto no se vislumbre una recuperación de la economía y se deje a tras los problemas de recesión. En los sectores de las pymes y las familias, todo sigue igual, el grifo ha permanecido cerrado, destacándose la caída pronunciada del 13% en la financiación para las pymes.
El valor del crédito concedido en su totalidad en este primer trimestre fue de 38.425 millones de euros. El sector de las familias es el que más se ha visto afectado ya que las entidades no dan ningún tipo de oportunidad para la concesión de créditos hipotecarios, itos no obstante que el sector inmobiliario requiere de darle salida a los pisos que figuran en sus balances. La financiación para la compra de una vivienda mostró una reducción del 22.9%, al tiempo que también se presento una caída en el crédito enfocado a los productos de consumo con un 10%, mientras que el destinado para otros fines disminuyo un 4%.

